Introducción: El alivio del viernes ¡Ah, el viernes! Esa dulce palabra que suena a libertad, a pijamas sin culpa y a la promesa de no mirar el reloj. Llevamos toda la semana batallando con fechas límite, reuniones (¡que pudieron ser un correo electrónico!) y la eterna pregunta '¿Qué cenamos hoy?'. Pero por fin, el sol se pone, la música de la oficina (o de la casa, si teletrabajas) empieza a sonar más bajito y una voz en tu cabeza grita: '¡SOBREVIVIMOS!'. Sí, lo logramos. Pero, ¿estamos realmente preparados para el fin de semana? O, mejor dicho, ¿tenemos los psico-trucos para no morir en el intento de disfrutarlo? Psico-truco 1: La postergación del viernes: ¿un superpoder o una maldición? Seamos honestos: el viernes es el día oficial de la postergación. Esa última hora de trabajo donde tu cerebro ya está en modo fin de semana, planeando qué serie vas a devorar o si el sofá ya te extraña. ¿Te ha pasado que te dices 'esto lo hago el lunes' y sientes un a...